Compass Group, el grupo al que pertenece Medirest, sigue apostando por la promoción y la búsqueda del talento laboral. El pasado 14 de mayo participó a la Jornada Làbora, en el Born Centre Cultural de Barcelona, un encuentro en la que se dan citas empresas y colectivos en riesgo de exclusión. Esta es la tercera ocasión que Compass Group participa en esta feria de empleo organizada por el Ayuntamiento de Barcelona y la Fundación Làbora.

Por otra parte, Compass Group también participó el pasado lunes, 21 de mayo, en la 2ª Feria Autonómica del Plan de Empleo de Cruz Roja, celebrada en el Centro Cultural Daoiz y Velarde de Madrid. Una dinámica cuyo objetivo es el de favorecer el acceso al empleo de las personas participantes que ha concentrado a más de 270 asistentes y a 15 empresas colaboradoras, entre ellas nuestra compañía.

La feria se dividió en dos partes: un área formativa para mejorar las competencias de los participantes a la hora de encontrar empleo; y una segunda, en la que estuvo presente Compass Group, en la que se llevaban a cabo entrevistas exprés a posibles candidatos.

Allí estuvieron Iris Valero, del área de Operaciones, y Olaya González, de Selección, quienes destacaron la “gran utilidad de este tipo de iniciativas para poder crear una bolsa de posibles candidatos y colaborar en la integración laboral en el sector”.

Medirest y Eurest Euskadi, que desempeñan su labor diaria en la Organización Sanitaria Integrada (OSI) de Bilbao-Basurto, han vuelto a obtener un nuevo éxito en el ya tradicional Concurso de Repostería Casera que, en colaboración con la empresa, organiza el Comedor de personal del Hospital bilbaíno.  Fueron un total de 33 las tartas que se presentaron en esta edición, todas ellas con una cuidada elaboración y una gran originalidad. En total se entregaron 17 premios, siendo los tres primeros los siguientes:

– 1º premio: Tarta 19, “Chocolate, café y queso” de Laura Ugarte.

– 2º premio: Tarta 27, “Sin nombre”, de la  Escuela de Hostelería de Galdakao.

– 3º premio: Tarta 20, “Capricho de chocolate”, de Coral García.

 

Asimismo se otorgó el Premio a la originalidad a ”Capricho de chocolate”, de Coral García, y el Premio especial a la creatividad recayó en ”La vuelta al cole”, de la Unidad Infantil San Pelayo.

Desde la organización se ha querido destacar la participación, especialmente creativa, de algunas Unidades del hospital, orientados por monitoras de Eurest Euskadi y  por estudiantes en Prácticas de las Escuelas de Hostelería de Leioa y Artxanda.

Las unidades del hospital que participaron fueron: la de Pediatría (Pabellón San Pelayo), con “La vuelta al cole”; la de Psiquiatría infantil y juvenil (Pabellón Escuza), con “Fruta Sushi”; la de Trastornos de la Alimentación (Hospital de Día), con “Helado de Verano”  y la del Hospital de Día  (de Consultas Externas , con “Suspiros de Chocolate”.

El jurado de este XII Concurso de Repostería estuvo compuesto por profesionales de diferentes estamentos del Hospital de Bilbao-Basurto y personas colaboradoras externas como Leire Abadia (residencia Domus vi), Agustín Aguirre, Ángel Barrenechea, Aitor Elicegui, Jorge García, Óscar García, Jon Heras, Begoña Lejona, Andoni Pinedo, Ibone Ramos y Juan Carlos Sainz. Los profesionales fueron los encargados de probar, valorar y premiar las diferentes propuestas presentadas, fundamentalmente tartas de diferentes sabores, formas y presentaciones.

La edición de este año, celebrada el 23 de mayo, tuvo un carácter especial al alcanzar el certamen su 12º aniversario. Como en ocasiones anteriores, ha servido también para descubrir auténticos talentos de la repostería. De hecho, en esta última edición se han presentado tartas “de altísimo nivel”, según los organizadores. Los aspectos más valorados fueron, precisamente, la presentación, el sabor y la dificultad de los platos.

Medirest y Eurest Euskadi celebraron el Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio) con menús elaborados a partir de materias primas ecológicas y/o locales, de cercanía y de temporada, y con cero consumo de plástico en las bandejas, en diversos centros sanitarios de la red pública vasca cuyos menús diarios gestiona la empresa de restauración.

El Día Mundial del Medio Ambiente es un evento global, liderado por ONU Medio Ambiente, que se celebra cada 5 de junio en miles de comunidades de todo el mundo. Desde sus inicios, en 1972, ha crecido hasta convertirse en una plataforma global de alcance público, ampliamente replicada en todo el mundo. Cada año, el Día Mundial del Medio Ambiente se organiza en torno a un tema y sirve para centrar la atención en una cuestión particular apremiante. El tema de este año, “Sin Contaminación por Plástico”, hace un llamamiento a la población de todo el mundo en favor de un planeta sin contaminación por plásticos.

Reforzando el lema de este año, Eurest Euskadi / Medirest ha llevado a cabo diversas iniciativas para la eliminación de productos plásticos en los menús que se sirvieron en distintos centros hospitalarios de Euskadi que gestiona, como por ejemplo sustituir el agua embotellada por fuentes de agua filtrada y refrigerada.

Concretamente, en el comedor del personal de la OSI Ezkerraldea Enkarterri Cruces (OSIEEC), la empresa ha instalado, de manera estable, una fuente de agua filtrada y refrigerada, orientada a la eliminación del consumo de agua embotellada en el servicio de menú, contribuyendo de esta manera a la reducción del residuo plástico. Asimismo, en la cafetería del Hospital de Cruces, tanto al público como a los trabajadores del centro, se sirvieron una de las opciones del menú especial del día con materias primas locales, de cercanía y de temporada para que los comensales se unieran a la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente. Concretamente el menú ofrecía acelgas del País rehogadas con zanahorias, guisado de ternera en salsa con guarnición de patatas fritas de Álava y manzana asada de postre.

Eurest Euskadi planteó para el comedor del personal del Hospital de Basurto, de la OSI Bilbao-Basurto, una oferta consistente en cocido de lentejas ecológica o acelgas del País, hamburguesa de ternera de Km “0” o huevos camperos de Bakio con patata de Álava y arroz ecológico con leche del día. En la cafetería del centro, además de lo ofertado en el comedor de personal, se propuso para segundo un pescado fresco del Cantábrico.

Para el también vizcaíno Hospital de Santa Marina, se diseñó un menú elaborado a partir de materias primas locales consistente en lentejas ecológicas, ternera estofada del “Valle de Valdegovía” y yogurt natural ecológico.

En el Hospital Galdakao-Usansolo (HGU), perteneciente a la OSI Barrualde-Galdakao, el menú de la jornada ofertado por la empresa consistió en cocido de lenteja ecológica al chorizo de Orozko, guisado de ternera autóctona y yogur ecológico.

Del mismo modo, en el Hospital San Eloy, de la OSI Barakaldo-Sestao, además de estar elaborado el menú hospitalario a partir de materias primas ecológicas y/o locales, se eliminaron de las bandejas de los pacientes todos los elementos plásticos. La oferta gastronómica del día consistió en acelgas ecológicas, ternera estofada del “Valle de Valdegovía” y manzana ecológica asada.

“Estas actuaciones de Eurest Euskadi no son puntuales por el hecho de celebrarse el Día Mundial del Medio Ambiente” ha declarado Fátima Fernández Gil, supervisora de diversos centros sanitarios en Bizkaia, como los hospitales de Santa Marina, San Juan de Dios o San Eloy. “ De hecho –ha añadido- en el comedor de personal del Hospital de Cruces están colocadas de forma permanente fuentes de agua normal y saborizadas para la eliminación del consumo de envases de plástico”.

Pasillo de un supermercado. Usted con su cesta (o carrito) de la compra busca un determinado producto y cuando lo encuentra, numerosas referencias sobre el mismo le hacen dudar sobre cuál es mejor desde el punto de vista nutricional (además de la relación calidad-precio u otros parámetros). Entonces le da la vuelta a la etiqueta y se dirige a la lista de ingredientes y la tabla de información nutricional. Allí diversas cifras, expresadas en gramos y en miligramos, se mezclan con siglas y porcentajes, como las VRN (Valor de Referencia Nutricional). ¿Le suena?

Dentro del plan de acción global de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el control y prevención de obesidad y sus factores asociados se recomienda no sólo promover una dieta saludable sino también la implementación del etiquetado nutricional de los alimentos.

Y es que el etiquetado nutricional es la forma que tiene la industria alimentaria de comunicarse con el consumidor pero esa comunicación muchas veces es ilegible y confusa.

Logotipos en el frontal de la etiqueta de los alimentos envasados

Por eso, entre ese baile de cifras que aparecen en la parte posterior de la etiqueta y que en ocasiones nos cuesta leer e interpretar parece acertada la iniciativa de colocar un logotipo simple sobre la parte frontal. Así de un solo vistazo podría mejorar la selección de alimentos y aumentar la calidad nutricional de la cesta de la compra.

Uno de los modelos propuestos, y hasta el momento de uso voluntario por parte de la industria alimentaria, es colocar un sistema de etiquetado frontal en el que aparezcan tres colores para indicar si ese producto es rico o no en determinados nutrientes.

El sistema del semáforo nutricional clasifica con color rojo, amarillo o verde los nutrientes de los alimentos para catalogarlos como más o menos saludables en función de su contenido en grasa, grasa saturada, azúcar o sal, así como indicar su valor calórico y el porcentaje que representa sobre las recomendaciones para un adulto medio (actualmente situadas en 2.000 Kcal al día).

Este sistema tiene sus limitaciones. Una de las polémicas surge del hecho de que algunos productos establezcan este código por 100 gramos (que sería lo lógico para establecer unanimidad entre todos los productos) o bien por dosis recomendada como se puede apreciar en el ejemplo (25 g). De esta forma no permite la comparación entre alimentos de la misma categoría si ambos no establecen el código de colores a igualdad de gramaje.

Otra controversia surge para determinados alimentos. Por ejemplo si pensamos en el aceite de oliva, símbolo de la Dieta Mediterránea, está claro que para el nutriente “grasa” el color aplicado será el rojo lo que puede inducir a confusión al consumidor y llevarle a excluirlo de su dieta diaria.

Diversos modelos por países, falta de unanimidad

Aunque el semáforo nutricional o traffic light propuesto por el Reino Unido sea uno de los más utilizados en España, lo cierto es que otros países han diseñado otros modelos como por ejemplo el “keyhole” de los países escandinavos, el modelo “choices” de los países bajos o el “nutriscore” propuesto por Francia.

Actualmente no existe unanimidad sobre cuál es el más adecuado pero tampoco existe obligatoriedad en su inclusión en el etiquetado lo que deja un vacío que promueve que algunas empresas de la industria alimentaria sólo lo utilicen en aquellos de sus productos que “aprueban con el color verde” en los nutrientes más polémicos.

En conclusión

Teniendo en cuenta que la dieta es una pieza fundamental en la prevención y manejo de la obesidad y los factores asociados (colesterol alto, diabetes…) el acto de la compra representa uno de los pasos fundamentales para el diseño de su dieta semanal y la de su familia.

La instauración de sencillos sistemas con código de colores podría ser una buena medida para orientar a los consumidores hacia una mejor elección de los alimentos que adquieren basada en su calidad nutricional pero deben antes establecerse criterios de unanimidad.

Fuentes:

http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2174-51452015000200006